Qué fuerzas mueven la masa social
Una mirada al estado normal de la sociedad, y la observaremos como sesteando, ausente, dispersa, moviéndose como pájaros enjaulados sin rumbo, parece que falta el sentido, la disciplina…..pero sin embargo, una acontecimiento deportivo, un acto dramático social, el recuerdo histórico importante, una catástrofe, un fiesta en la que participan grandes personajes… son suficientes, como para que el entramado social se ponga en marcha en una sola dirección, recuerdan esas bandas de estorninos, que plácidamente se señorean en el cielo, y como si se escuchara un toque de trompeta, se revuelven buscando diferentes direcciones, como si fueran notas musicales de una misma partitura ¿Por qué ocurre esto? Porque el magnetismo surge, para que en pocos momentos nos cubra a la mayoría, de unos determinados sentimientos, y de forma simultánea tomemos una actitud, casi bruscamente.
Recuerdo claramente la manifestación del 12 de marzo que movilizó a más de tres millones de personas y que la movió la lucha contra el terrorismo, muchas personas se levantaron sin conocerse, contra una lacra causante en el mundo de tantas muertes. El lema contra la guerra en 2003, en el fondo fue un canto al unísono en favor de la paz. Muy importante y con enorme sentimiento, fue la que clamó por la unión, y por la paz, repudiando el golpe de estado, que tanto sueño nos quito en aquella fatídica noche. Observamos en todas ellas, que las personas no las mueven el ruido, sino una necesidad, que por otra parte es compartida, porque la paz la fabricamos todos, como el trabajo y la justicia,
En estos casos vemos que el individuo, no solo es racional e individual, todos necesitamos sentirnos parte de un todo, y una emoción del tipo de las comentadas, enormemente intensa, y que nos afecta a todos, es uno de los mayores mecanismos de conexión de grupo. Los sentimientos de, dolor, alegría, orgullo, miedo, enfado e indignación, al manifestarse no por una persona, sino por un numeroso grupo, se convierten en sentimientos de todos, recordemos la celebración del campeonato del futbol. Durkheim denominó a este proceso, “efervescencia compartida”. Es en estos casos cuando surge una energía colectiva cohesionada, que en el fondo fortalece a cada miembro del grupo, en el que espontáneamente surgen sentimientos de pertenencia a una gran familia, el individuo comparte, vive en grupo, y se da cuenta que él es uno más, de un gran colectivo social.
Aquí también se da un fenómeno no menor, que es el de la imitación, normalmente observamos a los otros, y todos tendemos a reproducir los mismos actos, de tal forma que, en la construcción de la idea social, la imitación es muy importante. Siempre que observemos que un grupo participa en un hecho, nos inquieta la curiosidad, y como uno nos movemos, y al final nos solidarizamos. Este hecho lo han enriquecido las redes sociales, que no solo muestran lo que hacen ellos, sino como están reaccionando los otros. Yo lo sentí de niño en mi pueblo, era la fiesta del pueblo de al lado, había toros, se daban muchos comentarios misteriosos, la curiosidad crecía, y los más atrevidos participaron, y junto a ellos los otros superando todas las dificultades. Hoy esto se multiplica porque se ve, se escucha y esta a nuestro alcance, al final ocurre la a sintonía de todos, porque todos nos sentimos más tranquilos, al haber asistido a un acto importante, ¿han ido tantos que es muy importante¿.
Esto lo avala Aristóteles al definir al individuo como animal político, ser que tiende a vivir con otros, la multitud nos atrae, como su necesidad de pertenencia, porque durante un tiempo todos somos iguales, de edad, sexo raza, cultura educación, porque a todos se nos relega, la pertenencia de una identidad común, somos ciudadanos, vecinos, en definitiva celebrantes. Es interesante saber que la identidad del individuo se diluye, pasando ser uno más, y en consecuencia anónimo. Recuerdo que solo he ido una vez al futbol para llevar a mi hijo, delante de mi había una persona muy conocida, seria, rigurosa, pulcra… que en el fragor de un gol discutido, salieron por su boca los improperios que no se pueden reproducir. Arendt distinguió entre masa amorfa, grupo carente de identidad, y masa política, cargada con un sentido, hecho por el que una multitud puede ser algo más que una masa, puede ser portavoz de una expresión colectiva.. Normalmente la sociedad nunca se moviliza desde cero, se da un acontecimiento que carga todo de sentido, tanto que nos hace en ocasiones perder el control.
De todas formas, la sociedad normalmente no se moviliza desde cero, parte de una inquietud, que es el detonante, de aquí que la movilidad, con el sentimiento de desazón, más un detonante, pueda moverse con enorme rapidez, casi con imprevisibilidad. La sociedad quiere no contemplar un hecho, sino formar parte de él
Fuente Dr Rodero, Psiquiatra, Santander 2026



