Las becas como ascensor social
En alguna otra ocasión de forma puntual, he traído al presente el pueblo donde vi por primera vez la luz; polvoriento, con casas de adobe y tapial, casas casi uniformes de pequeñas dimensiones, donde se convivía con los animales, generalmente mulas dedicadas a las labores del campo, presididas por puertas de dos hojas, siempre abierta […]



