La ilusión de la multitarea: por qué hacer muchas cosas a la vez nos hace menos eficientes
Durante años se ha celebrado la multitarea como una habilidad deseable. Sin embargo, la psicología cognitiva lleva tiempo desmontando este mito. Estudios recientes publicados en Journal of Cognitive Neuroscience confirman que el cerebro humano no realiza múltiples tareas complejas a la vez: solo cambia rápidamente de una a otra.
Este cambio constante tiene un precio. Cada transición implica un esfuerzo cognitivo que reduce la precisión, aumenta los errores y eleva la sensación de fatiga mental. Paradójicamente, cuanto más intentamos abarcar, menos eficientes somos.
Investigaciones con neuroimagen han mostrado que la multitarea activa regiones asociadas al control ejecutivo de forma excesiva, agotando los recursos atencionales. Esto explica por qué, al final del día, sentimos que no hemos avanzado a pesar de haber estado “ocupados” todo el tiempo.
Además, la multitarea afecta a la memoria. Estudios experimentales indican que la información procesada mientras se realizan varias tareas se almacena de forma más superficial, lo que dificulta el aprendizaje y la creatividad.
La psicología propone alternativas basadas en evidencia: monotarea consciente, priorización realista y tiempos protegidos de concentración. Lejos de ser una limitación, aceptar cómo funciona nuestro cerebro es una forma de trabajar con él, no contra él.
Ophir, E., Nass, C., & Wagner, A. D. (2009). Cognitive control in media multitaskers. Proceedings of the National Academy of Sciences, 106(37), 15583–15587.

