Psiquiatra Santander considera que aunque lejana, persiste en la mente de todos “la imagen”. Un individuo atado a una mazmorra oscura, (psiquiátrico) gritando peligrosamente. Ello explica el miedo a la locura, al psiquiátrico y de forma específica al psiquiatra.

Y nada más lejos de la realidad. Porque el médico psiquiatra, como el dermatólogo, cardiólogo, etc., es un médico especialista. Se ocupa de los desajustes de la “sala de máquinas del individuo”, o mente, como es el cardiólogo de los problemas que presenta la función del corazón.

Ocurre en ocasiones que causas externas, hechos o incidencias. Por ejemplo, la muerte de un ser querido, la ruina, el abandono de la pareja, el alejamiento de un amigo, la pérdida del puesto de trabajo, un grave accidente, o la presencia de una enfermedad grave que nos incapacita, etc. Situaciones que afectan a nuestra mente y nos hace sufrir. Nos causa tristeza, abatimiento, sentimiento de incapacidad, de impotencia, incluso de ruina.

Nos altera el sueño, el apetito o la líbido, perdemos las ganas de hablar y la paciencia. Todo ello significa que nuestro cerebro emocional se ha desajustado, necesita ser reparado.

Otros ejemplos pueden ser las personas que están sometidas a tensión permanente en el trabajo. Temen perderlo y se esfuerzan por encima de sus capacidades. La pareja que espera a su cónyuge todas las noches pensando que puede venir bebido. Los padres que observan que su hijo no rinde, no estudia, y que sale demasiado, y que juega, coquetea o consume algún tipo de drogas.

Los padres mayores que observan la separación de un hijo abandonado y con niños pequeños, además de con escasos ingresos. Los abuelos que observan la enfermedad grave de un nieto. La discusión destructora entre hermanos por la herencia de unos padres que aún viven. El desencuentro de éstos frente a la incapacidad de cuidar a los padres mayores.

Son todos ejemplos de los muchos existentes, que pueden ser motivo de necesidad de un reparador. De un especialista en psiquiatría, formado en la facultad de medicina. Junto con otros médicos, con sus mismas cualidades y cuya formación le permite equilibrar, sanar y ordenar el ritmo emocional del individuo, hombre, mujer o niño.

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Porque los niños también enferman. Algo que en ocasiones los padres no quieren entender. De igual forma que cogen catarro o una pulmonía puede desajustarse su mente. Por ejemplo, por la presencia de otro hermano recién nacido y que vive generalmente como intruso o rival. La inadaptación al medio, colegio, guardería, etc. Por la rivalidad entre compañeros, por la obtención de malas calificaciones en el colegio que él cree inmerecidas, por la falta de respuesta afectiva de una pareja, por la rivalidad con los padres pues es una forma de expresar o de hacer saber que son mayores. También es posible mediante la negatividad, que es una forma de decirnos que tienen un criterio diferente al nuestro.

Psiquiatra Santander

En definitiva, la enfermedad mental existe, como la enfermedad digestiva. Nos puede invadir en cualquier situación sin causa aparente, o como consecuencia de una causa conocida. La pueden sufrir mayores y pequeños y sólo en un mínimo porcentaje se puede hablar de trastornos graves. Generalmente, son procesos reactivos al medio en el que se vive y la respuesta al tratamiento, siempre que éste sea adecuado, es positivo.

En la mayoría de los casos, los tratamientos tienen el carácter de mixtos, psiquiátricos y psicológicos, de forma simultánea. Ambos conjuntamente van a permitir la incorporación del paciente a su medio de forma plena.

Fdo. Dr. Baltasar Rodero Vicente. Médico Psiquiatra.