El psiquiatra Baltasar Rodero presenta sus dos libros, en el Ateneo de Santander,  ‘Una luz en el camino’ y ‘Desbrozando los caminos’ (ambos en Ediciones Tantín). Dos obras que son una selección de los artículos que Rodero Vicente ha publicado a lo largo de los últimos tres años en El Diario Montañés, textos cuyo chispazo puede estar en un caso clínico que haya tratado el especialista o en un asunto de actualidad.

Cada libro contiene 55 de esos textos, relativos, entre otros temas, a la familia, a la convivencia, a la terapia de pareja, al suicidio, al maltrato, a la eutanasia, a la legalización del cannabis, al trabajo y a la necesidad de descanso, a la necesidad de renuncia o a la gestión de emociones o sentimientos. ‘¿Por qué me miente mi hijo?’, ‘El Síndrome de Amok, el asesino violento y solitario’, ‘Las secuelas del maltrato’ o ‘Juventud y botellón’ son algunos de los títulos de sus tribunas en este periódico. Esta semana llegará el próximo.

Rodero les contó ayer a los asistentes −en un acto en el que también participaron Tomás Cobo, expresidente del Colegio de Médicos de Cantabria, y Manuel Ángel Castañeda, presidente del Ateneo− cómo aborda y enriquece estos artículos. También aprovechó la ocasión para invitar a los presentes a hacer lo mismo, es decir, a implicarse de algún modo con su entorno . «Quiero invitar a la gente a que sea crítica, a que no sea solo espectadora de su vida, a que no siempre esté expectante, a que intervenga. La vida es una exposición permanente. Somos seres sociales, hay muchos motivos para escribir», señala Rodero.

El doctor Rodero trabaja ya en la edición de su tercer libro de artículos y reflexiones

El verbo ‘escribir’ podría cambiarse por otros muchos: ‘movilizarse’, ‘hablar’, ‘esforzar’, ‘trabajar’, ‘reflexionar’, ‘pensar’, ‘repensar’. Baltasar Rodero cree que los individuos tienen que comprometerse con lo que les rodea. Él asegura que ejerce la psiquiatría bajo ese mismo principio: «Hay profesionales que atienden, que preguntan y repreguntan, que hacen una prescripción clínica, pero también de compromisos. Mi perspectiva es la de penetrar en la realidad del paciente. Trato de prescribir una forma de vida, de entender el mundo, de relacionarse con las cosas», explica Rodero, experto en comportamiento individual y grupal, y que ha ejercido como jefe del servicio de Salud Mental del Gobierno de Cantabria y que fue también director adjunto del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

La renuncia

El doctor Rodero también señala algunos asuntos importantes sobre los que la sociedad ha de reflexionar: el incivismo, los movimientos sociales, la educación desde todas las perspectivas –desde las formas de docencia hasta los casos de acoso, pasando por el concepto de éxito–, también el estado de la naturaleza. «Hay mucho que decir y hacer al respecto», indica.

Asimismo, Rodero apunta a la renuncia como forma de seguir adelante. «Queremos obtener las cosas fácilmente, dejamos de lado el esfuerzo, el trabajo. Ahora, además, tenemos alternativas infinitas en la vida [en comparación, explica, con las referencias, mucho más concretas, que se daban antes: religión, tradición familiar, normas sociales…]. No nos decidimos a renunciar, y, en consecuencia, no podemos avanzar», señala.

Los libros

En el libro ‘Desbrozando caminos’, el psiquiatra ha combinado las reflexiones que nacen de su labor profesional y de lo que él observa como desencuentros sociales o injusticias. Y en ‘Un camino hacia la luz’, el doctor escribe sobre los modelos sociales y la convivencia; sobre la soledad buscada y la que se impone; sobre la relación entre padres e hijos, o también sobre la amistad.

Fuente. El Diario Montañés. Mada Martínez.

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