Las apuestas deportivas presenciales se han convertido en la segunda causa de ludopatías en nuestro país. Pese al auge del juego online, muchos jóvenes prefieren jugar en las casas de apuestas, donde se puede ver todo tipo de deportes en abierto, e incluso te invitan a comer o beber con tal de que gastes dinero en apuestas. Además en este tipo de locales, a diferencia de las apuestas online, el refuerzo es inmediato ya que pagan las ganancias en el momento.

Según datos de la 3ª Edición del Anuario del Juego en España 2013/2014, elaborado por la Fundación Codere y el Instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III de Madrid (Ipolgob), las apuestas deportivas presenciales han experimentado un crecimiento del 43,4% en cantidades jugadas en el último año. Las regulaciones que se han sucedido en los últimos tiempos en las distintas comunidades autónomas, han permitido incrementar tanto el número de jugadores como las cantidades arriesgadas.

En total, los españoles se gastaron en juego presencial 23.425 millones de euros en 2013, una cifra equivalente al 2,5% del PIB nacional. Así, durante los primeros nueve meses de 2014, se realizaron 90 millones de apuestas presenciales y se invirtió en ellas cerca de 660 millones de euros. Se calcula que las arcas públicas ingresan en torno a 4.000 millones de euros por los impuestos relacionados con el juego. Por ejemplo, partidos que generan una gran expectación como puede ser un Madrid- Barça mueven sólo en España alrededor de 20 millones de euros en apuestas.

Según los últimos datos, el perfil tipo de los adictos ha cambiado. Hace años el paciente rondaba los 30-35 años, pero con la aparición de Internet y la legalización del juego online en España en 2013, el intervalo de edad se sitúa ahora entre los 18 y los 25. Aun así, el perfil de jugador online y offline es bastante parecido: jóvenes, estudiantes o parados, solteros, que conviven con sus padres y, mayoritariamente, hombres. Sin embargo, los jugadores online suelen tener un nivel más alto de estudios y un mayor poder adquisitivo.

En España, se calcula que un 90% de la población practica alguna actividad de juego a lo largo de su vida, y si se incluye la Lotería, la cifra asciende al 97%.Según las investigaciones, la posibilidad de que alguno de nosotros pueda llegar a desarrollar un trastorno de adicción al juego se eleva al 1%, aunque en poblaciones de riesgo como los jóvenes puede llegar al 5%.

Teniendo en cuenta todos estos datos, y el importante incremento de casos de ludopatía en nuestro país, se deberían llevar a cabo programas de prevención dirigidas a los más jóvenes, si no queremos que la adicción al juego siga aumentando.

Fuente: El Mundo. Jose Andrés Gómez.

 

 

Entradas relacionadas