La cara penosa de la vida
Hoy domingo, como todos los días de la semana suena a la siete en punto el ascensor, llegan mis periódicos que espero desayunando, me siento con buen estado de ánimo, entre otras cosas porque hace un día espléndido, soleado y con mucha luz, y además es el día que nos encontramos con la familia, especialmente […]



