Cuando la esperanza es el vacío infinito
Aprovechando algún acontecimiento, cada tres o cuatro meses, un grupo de colegas venimos hace tiempo, respetando una tradición muy querida por todos, se trata de una comida tranquila y relajada, discretamente regada, y largamente dialogada, llena siempre de recuerdos y anécdotas, en un ambiente distendido y alegre, como es lógico. [...]
