La importancia de permitirse cometer errores

¿Cómo reaccionas ante una equivocación?¿Sabes aprender de ello?. Vamos a descubrirte qué tipo de mentalidad tienes y la importancia de permitirse cometer errores. Nuestro objetivo: crecer y evolucionar.

La importancia de permitirse cometer errores

Existen dos teorías sobre la mentalidad de las personas. Según la psicóloga Carol Dweck de la Universidad de Stanford la clasificación es sencilla:

MENTALIDAD DE CRECIMIENTO

A este tipo de personas le gustan los retos, los nuevos desafíos. No rechazan el esfuerzo ni la equivocación. Son capaces de enfrentarse al trabajo, a nuevas metas y lo que es más importante, se enfrentan al error.

Son individuos que consideran que su éxito depende del esfuerzo, del trabajo realizado o de “sudar la camiseta”. Su reacción al fracaso es más positiva que las personas de mentalidad fija y no tienen miedo a encarar las causas de la equivocación.

Al analizar los motivos son capaces de aprenden de ellos y son capaces de enfrentarse a nuevos retos más o de igual dificultad con nuevas herramientas aprendidas.

MENTALIDAD FIJA

Son personas que no desean salir de su “zona de confort”. Siendo nulo interés por descubrir sus capacidades y se conforman con el equilibrio emocional que les proporciona el no fallar(se).

Su forma de enfrentarse a nuevas situaciones es determinar si tienen habilidad innata o no para enfrentarla. Si consideran que la tienen, actúan, si no, ¿para qué intentarlo?

La psicóloga Dweck demostró que tener mentalidad de crecimiento o fija no es herencia genética si no que es algo que se educa, se aprende y se trabaja. Gracias a un estudio realizado con alumnos de once años, pudo extraer esta conclusión.

A estos jovencísimos alumnos se les pidió realizar un difícil trabajo. A aquellos a los que les reconoció que su éxito dependía de su esfuerzo, se atrevían después con otro desafío aún más difícil. “Total, si me equivoco, no importa”, pensaban. Sin embargo, a los niños que se les dijo que lo habían conseguido porque eran muy listos o muy inteligentes, cuando el reto iba en aumento, preferían no intentarlo… “¿Para qué probar suerte y equivocarme? Mejor me quedo como estoy y así sigo demostrando que soy inteligente”, era el pensamiento que lo resumía.

La figura de los padres, tutores y educadores de los niños es fundamental en este aspecto. Siempre se ha pensado que fomentar el refuerzo positivo de la autoestima es fundamental para afianzar la personalidad, la seguridad y la confianza de los más pequeños durante su etapa de crecimiento personal.

Detrás de este refuerzo hay un gran trabajo externo (padres) e interno (niñ@) en tomar consciencia del verbo “ser”. Ser muy bueno, muy inteligente, muy hábil, etc. Este estudio plantea una importante duda: ¿cómo encajan los errores los niños si les estamos arrastrando a tener una mentalidad fija basada en la confianza de las habilidades innatas?¿dónde queda la aventura de experimentar con el error?¿sabrán salir de su zona de confort?.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA LOS NIÑOS SE PERMITAN COMETER ERRORES?

En primer lugar hay que reeducar al niño. Educarlo en la filosofía del trabajo y del esfuerzo y no solo “lavarle el cerebro” con sus habilidades y destrezas innatas. Enseñarle que el error y el fracaso es parte del aprendizaje y de los futuros éxitos.

Si queremos que nuestros hijos se enfrenten con seguridad a los desafíos, es mejor que vivan el error de una manera constructiva y no evitándolo a toda costa. Hay que enseñarles la importancia de permitirse cometer errores y perdonarse.

En segundo lugar, analicemos en primera persona cómo es nuestro cerebro y moldeemos las conexiones neuronales para tener un cerebro más plástico. La neurociencia ha comprobado que si ponemos empeño, emoción y dedicamos tiempo, tiempo, tiempo… podemos crear nuevas conexiones neuronales que nos harán sentirnos más libres.

El ser humano tiene la capacidad de adaptarse, de aprender y de superar las limitaciones de nuestro entorno. Si somos capaces de tener un cerebro más plástico podremos ser lo que queramos ser.

Los niñ@s tienen mayor facilidad que los adultos para trabajar su cerebro, por eso, es vital ayudarles.

¿QUÉ OCURRE EN NUESTRO CEREBRO CUANDO NOS ENFRENTAMOS A UNA EQUIVOCACIÓN?

Según Jason S. Moser y sus colegas en la Universidad de Michigan State el cerebro es capaz de generar nuevas conexiones neuronales cuando tenemos mentalidad de crecimiento.

mentalidadCuando pensamos que podemos aprender, si nos equivocamos, se despierta un intenso baile neuronal para identificar causas, patrones o aprendizajes que nos sirvan para un futuro (color rojo de la imagen). Sin embargo, si nuestra mentalidad es fija, ante una equivocación, echaremos balones fuera, nos justificaremos con mil y un argumentos y nuestra actividad neuronal para encontrar razones para el aprendizaje quedará un tanto dormida (color verde). Y todo ello no depende de la edad.

Ahora que sabes como son las mentalidades del ser humano, ¿cómo eres tu? ¿te enfrentas al error con mentalidad fija o de crecimiento? Tienes un trabajo personal muy interesante. Ánimo!!

 

Fuente: El País. Pilar Jericó.