Hoy desde Centro Rodero queremos comentaros la posiblidad de aplicar las estrategias del mindfulness a los niños.Vivir intensamente el momento presente. Es lo que busca la práctica del Mindfulness como método de reducción del estrés en los adultos. Pero, ¿no es esto lo que hacen los niños de manera natural?

Parece entonces que al ir haciéndonos adultos vamos perdiendo esta capacidad “mindful” para disfrutar con atención plena del presente. Intentando anticiparnos a los acontecimientos futuros o estancándonos en problemas pasados, y enfrentándonos a problemas de estrés y ansiedad ante los problemas cotidianos. ¿Por qué no ayudar entonces a nuestros hijos a conservar y cultivar esta valiosa capacidad?

La mente de los niños está llena de pensamientos. Tienen un mundo interior muy rico y profundo, pero a la vez complicado de entender para ellos en muchas ocasiones, por lo que aprender a sentir y comprender sus emociones les ayudará a manejar el resto de aspectos de su vida, por ejemplo en el colegio, ganando una mayor confianza en sí mismos.

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Ganar equilibrio emocional

Esta práctica por lo tanto puede ser muy útil para niños insegurosque se ven afectados la mayoría de las veces por los acontecimientos cotidianos, niños muy inquietos o para aquellos a los que les cuesta prestar atención y concentrarse, y también para casos de problemas de relación social.

Ganar equilibrio emocional, mayor grado de atención y concentración, volverse más amables hacia ellos mismos y hacia los demás… son algunos de los beneficios que pueden apreciarse en niños que practiquen Mindfulness junto con sus padres. La herramienta más utilizada será la meditación. A través de un pequeño entrenamiento, los padres pueden aprender a meditar con sus hijos en casa a la par que realizan ciertos ejercicios incluidos en la rutina cotidiana para conseguir estos beneficios, centrándose siempre en el momento presente.

Fuente. Andrea González Sierra. Psicóloga

 

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