13 Jun 2017
J junio, 2017

¿Qué hay detrás de la risa?

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¿Qué hay detrás de la risa?

Si te decimos que la risa no siempre es algo bueno, puede que nos tomes por locos. Siempre se asocia la risa a momentos alegres, de felicidad. Pero, ¿qué hay detrás de la risa?.

Ver a una persona sonreír puede provocar sensaciones muy positivas al espectador. A simple vista parece que todo es bueno e incluso nos impulsa a sentirnos mejor y a contagiarnos de ella.

La risa y la apreciación del humor son componentes vitales de la función adaptativa social, emocional y cognitiva. No es una reacción exclusivamente humana. Los animales (simios y primates) también ríen. Se cree que su evolución les ha permitido sobrevivir debido a que la risa promueve la creación de vínculos, difumina un posible conflicto y alivia el estrés y la ansiedad.

Según la Ciencia, la risa puede clasificarse en diferentes tipos:

  • Fingida que varía de genuina y espontánea a simulada
  • Estimulada (por ejemplo, mediante las cosquillas)
  • Inducida (por drogas)
  • Patológica

De esta clasificación podemos deducir que la risa en muchas ocasiones no es positiva ni sana. ¿Qué hay detrás de la risa? ¿Por qué reímos? ¿Puede haber algún tipo de enfermedad?

¿Qué hay detrás de la risa?

¿Qué hay detrás de la risa?

Detrás de la risa hay un circuito cerebral y mensajeros químicos (neurotransmisores) especializados. Varias vías del cerebro entran en funcionamiento cuando reímos. Dependiendo del tipo de risa, se activan unas vías u otras.

Por otro lado, la risa depende también del circuito emocional que conecta las áreas responsables de experimentar emociones con aquellas necesarias para expresar esas emociones.

¿Por qué reímos?

Aún se desconoce el origen de la risa y los estudios realizados quedan muy lejos aún de encontrar una respuesta clara. Así como se conocen los movimientos detallados que realiza la lengua y la garganta en el proceso de deglución, el porqué de la risa es un desconocido para los especialistas.

Es difícil concluir qué hace que las emociones positivas se transformen en risa. Es una función neurológica totalmente extraordinaria.

¿Puede haber algún tipo de enfermedad?

Cuando una persona sufre episodios de risa y llanto involuntarios e incontrolables simultáneamente, hablamos de un trastorno de expresión emocional disociada de los sentimientos subyacentes de la persona. Clínicamente se denomina Síndrome de afecto pseudobulbar.

Este síndrome se debe a la desconexión del los circuitos y vías que controlan la expresión facial y emocional y las vías descendentes frontales del tronco encefálico (aquellas que controlan los impulsos emocionales).

Se ha demostrado que este síndrome está asociado a enfermedades neurológicas como el Alzheimer, el Parkinson, la esclerosis múltiple o el ictus cerebral. Al fin y al cabo todas estas enfermedades presentan daños cerebrales traumáticos.

Un estudio realizado el año pasado concluía que un sentido del humor retorcido y la risa en momentos inadecuados puede ser uno de los primeros síntomas de demencia.

Otras afecciones que se asocian a una conexión cerebral anómala son la Gelotofobia, la Gelotofilia y el Catagelasticismo. ¿Conocías estas enfermedades? La Gelotofobia es el miedo intenso a que se rían de uno. En el sentido contrario encontramos la Gelotofilia, que es el hecho de disfrutar cuando se ríen de uno. Y por último, el Catagelasticismo es obtener placer riéndose de los demás.

Las personas que sufren Gelotofobia pueden sufrir fuerte ansiedad que varía desde la ineptitud social hasta la depresión grave. Son individuos que están “buscando” continuamente en su entorno signos de ridículo. El miedo incontrolado pueden tener su origen en experiencias de acoso o burla en los primeros años de vida.

Las cosas buenas de la risa

Detrás de la risa hay muchas cosas buenas: momentos de desconexión, relación social, liberación de energías, cariño, ternura, etc. A nivel médico, no podemos dudar que la risa mejora la función cardiovascular, y fortalece el sistema inmune y endocrino.

Todos tenemos nuestro sentido del humor. Algunos más áspero, acentuado o macabro que otros pero al cerebro le gusta más “reírse con” que “reírse de”. Reírse con alguien tiene más profundidad emocional y es más placentero para nuestro cerebro.

Gracias a los circuitos frontales del cerebro, sabemos identificar el modo en el que se dirigen a nosotros. Nos permite interpretar el significado literal del lenguaje en un contexto social y emocional y así podemos identificar el sarcasmo o el buen/mal humor.

No es necesario estar sonriendo a todas horas pero si trabajar en un sana sonrisa. Depurar el sentido del humor y respetar la risa de los demás también son tareas personales que debemos ejercitar cada individuo.

La Risoterapia es una técnica psicoterapéutica que se utiliza para trabajar el bienestar personal a través de la risa. Se ha demostrado que la Risoterapia aumenta los niveles de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor vital para los sentimientos de bienestar y calma.

A partir de ahora, cada vez que te digan “sonríe”, piensa.

Fuente: El País. Lynne A. Barker.