AULA NEXPLORA: Nueva herramienta dignóstica del TDAH:

Como novedad en Cantabria, el Centro Rodero ha adquirido el AULA NESPLORA. Una herramienta virtual de diagnóstico e intervención en TDAH. Este sofisticado programa, cuenta con unas gafas de realidad virtual que posicionan al niño en el entorno escolar con diferentes distractores para “entrenar” su atención, tanto sostenida, como selectiva, así también, como mejorar las conductas impulsivas e hiperactivas. Gracias a este completo test, podremos evaluar al niño, intervenir y realizar un seguimiento para observar mejoras.

El Trastorno por Déficit de Atención Hiperactividad con o sin Impulsividad, es un trastorno crónico que afecta entre el 3 – 5% de niños en la etapa escolar, aproximadamente 1 niño por aula, siendo la causa más frecuente de fracaso escolar y desajuste social. El TDAH normalmente implica dificultades de aprendizaje, síntomas de ansiedad y problemas de conducta y de la relación social.

Se considera por tanto fundamental la detección temprana del trastorno. Así como la posterior intervención para la correcta integración del pequeño tanto de forma socio-familiar como escolar. La clave sería evitar los problemas escolares que pudieran derivar. Desde la etapa infantil podemos atender a las primeras señales de alarma que nos avisen de la posibilidad de encontrarnos ante un caso de TDAH.

Intervención en TDAH

Desde los 0 a los 24 meses ya podemos dar cuenta de algunas de ellas, como niños con un temperamento y humor irritables, difíciles de calmar, conducta hiperactiva y una expresión emocional intensa. Niños que no terminan ningún juego o que no atienden de manera sostenida a estímulos llamativos para ellos.  En el periodo pre-escolar aparecerían ya problemas de conducta, asociados a hiperactividad e impulsividad o conducta oposicionista, lesiones accidentales, un retraso en el control de esfínteres e inmadurez, y por supuesto se acentuaría el déficit atencional sobre todo en la escuela.

La intervención en el TDAH estará basada en controlar o mejorar los síntomas propios del trastorno atencional. Reducir o eliminar los síntomas asociados de ansiedad, conducta oposicionista y problemas sociales. Mejorar las consecuencias en el aprendizaje escolar y educar tanto al niño como a la familia sobre el TDAH. Por tanto, son tres los puntos sobre los que debemos actuar: niño, familia y entorno escolar.

Fuente: Andrea González Sierra. Psicóloga. Coordinadora Unidad Atención Temprana Centro Rodero

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